La revisación de la carrocería realizada por personal de larga actuación en la empresa y
altamente capacitado para tal fin, descubre cualquier antecedente de golpes o choques
importantes que alterarían, a la postre, el buen comportamiento deseado de la unidad.
Una vez verificado el buen estado de la carrocería, corresponde prestar atención al
núcleo motor, controlando emanación de gases, temperatura normal, de marcha por el caño
de escape, prestando especial atención a los sonidos que surjan del motor en
funcionamiento y observando si coincide por aproximación con el kilometraje recorrido que
marca el tablero.
A continuación se impone el control de las demás piezas mecánicas que componen la
unidad. Por ello se hace imprescindible realizar una prueba en la calle, para la cual
nuestro personal recorrerá un circuito previamente elegido, con distintos accidentes
viales (calles empedradas, largas rectas, cunetas, pozos, etc.) Esto nos permite descubrir
cuales serían las reparaciones a realizar en caso de ser necesario en lo relacionado con,
caja de velocidades, embrague, suspensión, tren delantero, amortiguación llantas,
cubiertas, frenos, etc.
Dejamos para el final el control de la cerrajería funcionamiento de las luces,
información del tablero, y correcto estado de los distintos opcionales que cada unidad
presenta (AirBag, aire acondicionado, dirección hidráulica, etc.)
En cuanto a la documentación, la empresa no acepta unidades que presenten faltantes o
alteraciones que imposibiliten la libre disposición del rodado. Por lo tanto el o los
titulares deberán exhibir titulo de propiedad, cédula verde, patentes e impuestos
nacionales o provinciales, que permitan verificar la coincidencia de los datos aportados
con todos los certificados que BOXER tramitará antes de proceder a liquidar la operación
de compraventa. |
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